El ruido de los motores eléctricos se puede dividir en tres categorías: aerodinámico, mecánico y electromagnético. En los últimos años, se ha prestado cada vez más atención al impacto de las fuentes de ruido electromagnético. Esto se debe principalmente a dos razones: (a) en motores pequeños y medianos, especialmente en motores de potencia inferior a 1,5 kW.